Ataque a oleoducto saudí abre ventana al crudo latinoamericano
Rystad Energy proyecta mayor demanda de crudos de Latinoamérica tras la salida de Yanbu.

El ataque con drones contra el oleoducto Este-Oeste (Petroline) en Arabia Saudita dejó fuera de servicio una infraestructura con capacidad nominal de 7 millones de barriles por día. El sistema, que redirigía crudo saudí hacia Yanbu para exportación por el Mar Rojo, quedó inoperativo por tiempo indefinido. Imágenes satelitales muestran al menos una estación de bombeo destruida.
Arabia Saudita atribuyó el ataque a drones lanzados desde territorio iraquí, presuntamente por células vinculadas a Irán. El primer ministro de Irak condenó el hecho y removió al comandante de la región de origen. El episodio coincide con la ofensiva hutí en el estrecho de Bab al-Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén.
Rystad Energy evaluó que la disrupción traslada el mercado global de un equilibrio relativo a un déficit de oferta en los próximos meses. Las cargas en Yanbu promediaron 2,6 millones de bpd en los últimos siete días, contra una capacidad de 7 millones. La pérdida de aproximadamente 3 millones de bpd de crudo Yanbu se materializaría en cuatro semanas.
Las variedades saudíes faltantes son crudos agrios de densidad media. Oman, Murban y Upper Zakum serían las alternativas más cercanas, pero sus rutas de carga siguen afectadas por la situación en el estrecho de Ormúz. Las refinerías asiáticas competirán por una oferta reducida de barriles accesibles, incluidos ESPO, WTI Midland, canadiense, África Occidental y crudo ácido del Atlántico.
Una interrupción de un mes dejaría fuera del mercado entre 78 y 120 millones de barriles. El escenario de dos meses eleva el faltante a 156-240 millones; el de tres meses, a 230-360 millones. En el caso más prolongado, el arbitraje normal sería insuficiente y las refinerías asiáticas menos complejas reducirían corridas.
Rystad sostuvo que un mayor volumen de barriles de Estados Unidos y América Latina se dirigiría a Asia, en gran medida rodeando el Cabo de Buena Esperanza, mientras Europa sustituiría el suministro saudí con crudo regional y atlántico.
fuente: EconoJournal
La salida de 3 millones de bpd saudíes redirige flujos globales hacia crudos del Atlántico, con potencial demanda incremental para variedades latinoamericanas como las argentinas.
El impacto en los flujos se materializaría en cuatro semanas, cuando las refinerías asiáticas deban reemplazar los barriles de Yanbu.

