Soler: minería necesita gestionar expectativas y ampliar proveedores
El exsecretario de Minería de Jujuy pide mejorar la calidad de la conversación y mostrar resultados concretos.

La minería argentina ganó protagonismo en la agenda pública. Para Miguel Soler, geólogo, exsecretario de Minería de Jujuy y expresidente del COFEMIN, ese posicionamiento es un avance, pero persiste un problema: la calidad de la conversación. Afirma que circulan percepciones que no coinciden con la realidad y expectativas que probablemente no se cumplan.
Soler, consultor del Banco Mundial en políticas y regulación minera, sostiene que la única forma de gestionar expectativas es mostrar resultados concretos de manera progresiva y explicar cómo funciona la actividad. Un proyecto de exploración en la cordillera genera oportunidades en localidades cercanas; cuando entra en producción, el impacto se amplía y la relación con las comunidades se profundiza. A medida que crece, demanda más insumos y servicios, y la oferta local o provincial puede resultar insuficiente. Ahí aparece uno de los desafíos centrales.
El exfuncionario menciona el caso del departamento de Susques, en Jujuy, donde operan dos minas de litio y hay más de diez proyectos en distintas instancias. Hace quince años, escuelas perdían alumnos y localidades se despoblaban. Hoy, según Soler, las escuelas tienen alumnos, las localidades crecieron y miembros de las comunidades construyeron viviendas, compraron vehículos o se convirtieron en proveedores. El último censo registró alrededor de 4.500 habitantes en Susques.
Sin embargo, Soler aclara la escala real del empleo. Un proyecto de litio de gran escala puede emplear alrededor de 700 trabajadores durante la operación. Una mina de cobre podría ocupar unas 2.000 personas, sin contar la construcción. Esa diferencia es relevante para comunicar el alcance territorial y evitar expectativas desmedidas. La combinación de cobre, litio y otros minerales puede generar desarrollo, pero sus efectos no serán iguales para toda la población.
El vínculo con las comunidades es central. Soler señala que siempre existirán reclamos y cuestionamientos, incluidos los ambientales o por uso del agua. La clave es identificar actores, entender su relación con el territorio y trabajar sobre esa realidad. Reconoce que las empresas cambiaron su forma de relacionarse, aunque es un proceso de largo plazo que requiere un Estado presente como articulador.
En materia de recursos humanos, Soler destaca el rol de universidades y escuelas técnicas. La minería demanda perfiles diversos: ingenieros mecánicos e industriales, contadores, técnicos, soldadores y personal de servicios, gastronomía y logística. Fortalecer la formación técnica y productiva es condición para llevar los proyectos a la práctica. El desafío, concluye, es que el crecimiento económico se perciba en las zonas de operación y se extienda a infraestructura, educación y salud.
fuente: Panorama Minero
La gestión de expectativas y el desarrollo de proveedores locales son condiciones para sostener la licencia social y la competitividad de los proyectos de litio y cobre en Argentina.
La implementación de políticas de formación técnica y la evolución de los proyectos en Susques marcarán si el impacto se extiende más allá de las operaciones.

